El catrín, un icono de tradiciones y estilo mexicano. Esta es su historia
Uno de los personajes más icónicos de México es La catrina, creada por primera vez durante el Porfiriato por José Guadalupe Posada. Ambos nacieron con un significado totalmente diferente al que le damos hoy en día, y no podemos entender el Día de muertos sin ella y su Catrín, su acompañante de fiestas.

Ambas figuras fueron creadas en un principio como una sátira popular en contra de las clases altas durante el Porfiriato (periodo entre los años 1876 y 1911, tiempo en el que Porfirio Díaz fue presidente de México. Una época de grandes desigualdades entre las clases sociales). Tuvieron que pasar algunos años para que esas mismas figuras refinadas de clase alta representaran a México en una de las celebraciones con mayor tradición.
El catrín fue usado durante el Porfiriato para referirse a los hombres que se vestían de manera elegante y eran de una clase social alta. Pero no bastaba con eso, sino que además les encantaba presumirlo. Un equivalente seria tal vez un fresa como les llamamos actualmente. Irónico.


En ese tiempo era común verlos pasear por lo que ahora es el Centro Histórico con su clásica vestimenta: un pantalón de rayas, un bastón y un bombín, como lo dictaba la moda europea, especialmente inglesa donde la imagen del caballero sobrio, elegante y refinado tenia un gran peso social. Valores de masculinidad de ese tiempo.
La imagen del catrín y la catrina le han traspasado fronteras, y antes de que adornaran nuestros hogares, la primera en dar vida fue La catrina, inicialmente era conocida como “La Calavera Garbancera”, por el título que le dio Posada al grabado en el que se representa a una mujer con atuendo muy fino, y dibujos por los cuales se les hacía burla a las clases más privilegiadas de México. El garbancero era aquel que, a pesar de tener sangre indígena, pretendía ser europeo y renegaba de su propia cultura.
Una de las catrinas más conocida es la que dibujó Posada, sin embargo, no fue hasta la intervención de Diego Rivera con su visión de catrina que verdaderamente tomó un significado especial impulsado por los valores nacionalistas de la época.

En 1945 el muralista Diego Rivera tomó una nueva imagen y un nuevo significado, con el que se le asociaría para siempre, a nivel mundial, esto fue gracias a su mural titulado “Sueño de una tarde dominical en la alameda central”, donde podemos ver a la catrina de cuerpo completo ataviada de su vestidura elegante.

El catrín entonces pasó a ser parte de su compañero de parranda, luego que se mezcló con las famosas Calaveritas como forma de ridculizar a la clase alta, pero una cosa era segura: el catrín tenia estilo, no por nada es uno de los personajes más socorridos de los mexicanos para disfrazarse.
La forma más fácil de disfrazarse de catrín es pintarse la cara a forma de calaca y si se puede también el cuello y las manos para dar una apariencia completa. El look del catrín puede variar, pues ahora también se mezcla con una especie de charro, pero en esencia el catrín es de traje y corbata o en su defecto smoking. En caso de que no tengas un conjunto elegante bastará.



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