Ferragosto en la Toscana: la ruta perfecta para un road trip en Alfa Romeo
Cada 15 de agosto, Italia prácticamente se detiene para celebrar Ferragosto. Millones de personas abandonan las ciudades rumbo a la costa, mientras las autopistas se convierten en un auténtico caos bajo el famoso bollino nero.
Pero existe otra manera de vivir el verano italiano: tomar las carreteras secundarias y dejar que la Toscana marque el ritmo.
A bordo de un Alfa Romeo Tonale, el viaje comienza en Florencia y poco a poco se adentra entre los paisajes de Chianti, donde los viñedos, cipreses y pueblos medievales aparecen detrás de cada curva. Greve in Chianti y Montefioralle son algunas de las primeras paradas, ideales para alternar entre una copa de vino, una comida larga y caminatas sin rumbo.

Más al sur, la ruta cambia de escenario. Montalcino lleva hasta el corazón del Brunello, mientras la Abadía de Sant’Antimo y las aguas termales de Bagno Vignoni recuerdan que algunos de los lugares más memorables de la Toscana no necesariamente aparecen en las rutas más obvias.
Después llega la Val d’Orcia, quizá el momento más cinematográfico del recorrido. Pienza, Monticchiello y sus interminables campos de girasoles y cipreses parecen hechos para detener el coche y simplemente contemplar el paisaje.



El último tramo conduce hacia Siena, pero no sin antes pasar por la impresionante Abadía de San Galgano, cuya estructura gótica abierta al cielo funciona como el cierre perfecto para varios días de carretera.
Entre hoteles escondidos, gastronomía local y pueblos que parecen suspendidos en el tiempo, la Toscana demuestra que viajar también puede consistir en no tener demasiada prisa.
Y ahí está quizá el verdadero espíritu de Ferragosto: bajar las ventanas, encontrar una buena carretera y disfrutar del camino tanto como del destino.




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