¿Qué es la guapura a la Stuart Little?
La belleza masculina ha cambiado a lo largo de los siglos. Los hombres con rasgos griegos y romanos fueron alguna vez el centro de la estética varonil que dictaba quién era atractivo o no. Ser guapo en el nuevo milenio – como dicen por ahí, se centra hacia algo rotatorio y una finura más animalesca. ¿La guapura es subjetiva, no?

Entre la impertinencia y el constante socorro que abastece el mundo digital a los humanos osados, encontramos que la hermosura varonil tiene una nueva estrato en la pirámide. El film Challengers despertó una lujuria disyuntiva por aquel desenfrenado triángulo amoroso que se mantenía pavoroso, gracias a la indomesticable erótica de Art Donaldson y Patrick Zweig. La exploración e intenciones sexuales que brotaban al compartir un delicioso churro – no fueron ignoradas, más bien, virales hacia un intención de deseo y lujuria.

Los pavorosos usuarios nombran a este encanto masculino: Stuart Little. Lo llaman así, debido a que los rasgos físicos de estos hombres (más en el área del rostro) tienen la apariencia de un ratón. Tienen una finura tosca, pero tentadora. Lucen enojados o serios. Su semblanza es tierna y graciosa. Eso si, el juego de seducción de ellos es su inteligencia, su ocurrente humor y sensibilidad ante las quejas que sucumben a la feminidad. Son más libertinos, abiertos y su masculinidad es relajada. Tienen un no sé que es tan apetitosa por sentir y admirar. Su figura esbelta y ojos entrecerrados, diluyen en el fugaz apetito.

La personalidad de ellos es extrovertida cuando hablan – notemos en las entrevistas del duo tenista. Ellos no se avergüenzan de su comportamientos femeninos. Las mujeres, adoran más esa agilidad y desobediencia. Son conscientes de su alrededor, pero laboriosos de dominar.
Son ratóncitos muy alegres, sociales y atractivos. No imaginábamos que Stuart Little se convirtiera en una alegoría de hermosura post moderna. Su rareza es sexy, genuinamente. La gallardía de los roedores es imparable. Mike Faist es el favorito de todas.



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