Veronica Leoni deja Calvin Klein: ¿qué sigue para la marca estadounidense?
El tedioso fashion reset que atraviesa la industria ha alcanzado a Veronica Leoni, quien, tras permanecer dos años como directora creativa de Calvin Klein Collection, ha concluido su contrato con la firma estadounidense.
La noticia se confirmó esta mañana mediante un comunicado en el que la compañía anunció que el nuevo director creativo se dará a conocer próximamente.
“Quiero agradecer a Veronica su visión creativa, su compromiso y su colaboración durante los últimos dos años”, declaró David Savman, presidente global de la marca Calvin Klein, en el comunicado. “El relanzamiento de Collection fue un hito importante, y el talento excepcional de Veronica, junto con su perspectiva innovadora sobre los icónicos códigos de diseño de Calvin, impulsaron significativamente el éxito de Collection”.
Su salida se produce en un momento complejo para el Grupo PVH, propietario de Calvin Klein, que en su último trimestre registró un descenso del 7 % en los ingresos de la marca.

Leoni fue la encargada de relanzar la línea de alta gama en 2024 —inactiva desde la partida de Raf Simons en 2018—, llevando a cabo una misión bastante ardua: revivir el minimalismo puritano, sensual y refinado de Calvin Klein.
Aunque su nombramiento marcó un hito, ya que fue la primera mujer en liderar la marca y contaba con experiencia laboral en firmas de lujo como Jil Sander, Céline, Moncler y The Row, varios consideraron su trabajo demasiado abstracto para una estética que se ha caracterizado por ser romántica y sexy.
Sin embargo, pudo demostrar que era capaz de entender la disciplina de la simplificación, enfocándose más en la relación entre el diseño y el cuerpo. “Si la forma es buena y la silueta es la adecuada, no necesita muchos adornos para que una persona se sienta mejor. Así que siempre he creído en la simplicidad”, declaró en el podcast Run-Through de Vogue el año pasado.
Esta filosofía, no obstante, no pudo desarrollarse con total plenitud. En su colección Spring 2027, resultaba casi milagroso que sus diseños fueran pragmáticos y etéreos y, sobre todo, impactantes pese a su aspecto clínico.
Aunque su salida es lamentable, su sucesor tendrá que lidiar con la nostalgia que permea en Calvin Klein, que parece imposible de asimilar, y con un mercado sobresaturado de propuestas minimalistas similares con precios estratosféricos.



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