Zagato Lab One de Chopard: un reloj tan ligero como veloz
La pasión de Chopard por el automovilismo se materializa en su nuevo reloj Zagato Lab One.
Esta creación es fruto de una inédita unión entre Karl-Friedrich Scheufele, el equipo de diseño de Chopard y Norihiko Harada.
El espíritu vanguardista del carrocero italiano y la proeza relojera han elevado este “concept watch” con un rendimiento mejorado y una estética inspirada en los bólidos de carrera.
El movimiento del reloj se basa en un principio utilizado en los coches para optimizar la rigidez y, al mismo tiempo, reducir el peso. Una tensión mecánica se confabula en sus asas libres que, a pesar de estar fijas, adoptan una funcionalidad giratoria de 45 grados.

Mientras que la caja de 42 mm de diámetro está fabricada en titanio ceramizado, la platina del movimiento, que hace las veces de esfera, está decorada con una repetición del emblemático motivo “Z” de Zagato, con biseles realzados por un tratamiento rodiado. El resultado es un reloj con un peso de tan solo 43,20 gramos.
La búsqueda de contemporaneidad y legibilidad se plasma en el Engine One Tourbillon de Chopard Manufacture. Este nuevo bólido mecánico conserva el indicador de combustible característico de su predecesor para mostrar la reserva de marcha, lo que acentúa la analogía entre un salpicadero y la esfera del Zagato Lab One. También se distingue por un tourbillon de 60 segundos, coronado por un pequeño segundero, que se combina con un volante Variner y una espiral con curva terminal Phillips, todo ello alojado en una jaula de aluminio.


La pasión por la mecánica y el rendimiento, sin duda alguna, ha puesto en marcha un reloj tan ligero como un amortiguador, capaz de hacer eco de la “búsqueda de ligereza en el mundo”.



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