Campillo Spring 2026:un manifiesto de lujo bordado en herencia
Tras el triunfo comercial y político de su camiseta “Golfo de México”–– que cuestionaba las decisiones administrativas de Donald Trump sobre aguas extranjeras––, Patricio Campillo vuelve a sacudir la escena con una reflexión casi heroica.
En tiempos donde el nacionalismo se cuela hasta en el arte, el diseñador redirecciona ese impulso patriótico hacia una declaración apreciativa por la cultura mexicana. Su experimentación de carácter ranchero se sostiene en las prácticas artesanales textiles que vemos en la vida cotidiana, resignificados con una visión contemporánea.



Sin perder de vista su herencia, Campillo logra que su ejercicio de abstracción luzca sofisticado, fluido y preciso, otorgando un aire fresco a tejidos provenientes de las comunidades indígenas. Respaldado por el vaporoso drapeado de sus pantalones de seda fruncidos a los costados, tenemos la belleza rústica de una bomber jacket en tono arcilla hecha de tiras de cuero, y el impactante efecto escamoso de su desfachatada sastrería con tintes andróginos.




El intrincado palpita en la textura de un chaleco café o el vaporoso top halter anudado. Y en ese meximalismo es donde se impone la riqueza: de bordados aplicados en los fajines cruzados que se transformaban hasta en un abrigo de mecate proveniente de algún salón parisino de haute couture e incluso en el movimiento sinuoso de sus frondosas chaparreras blancas.
Campillo se posiciona como uno de los pocos diseñadores que realmente quiere dejar una huella: reivindica el concepto de lujo sin diluir la esencia de las culturas indígenas. Orgulloso de su patria, ha descubierto una manera de confeccionar historias que celebran el trasfondo sin caer en la banalización.



Resto de looks:














PUBLICAR UN COMENTARIO