Athleisure, 30 años en tendencia: Evolución, cambios y vigencia
Existen tendencias que vienen y van; unas se desarrollan en un corto periodo de tiempo y otras, por el contrario, se conservan vigentes dentro del gusto de las personas, tal es el caso del ahtleisure, que desde hace poco más de 30 años, no ha desaparecido, gozando de popularidad y de una gran exposición que se ha logrado adaptar a cada época y necesidad. ¿Cómo ha evolucionado? ¿qué aspectos han cambiado? Y sobre todo, ¿qué lo hace tan vigente?
- Etro Primavera 2022
- Rhude Otoño 2022
Si bien, no es un estilo que siempre haya estado en las portadas de revistas, editoriales o publicidad, sí es una forma de vestir que ha usado gran parte de la población mundial, sobre todo en países como Alemania, donde su popularidad es notable, no por nada es cuna de marcas como PUMA y Adidas.
En los años 80, el athleisure se potencializó para no desaparecer entre los jóvenes y después los adultos, mismos que vieron en su comodidad, una forma de mezclar el ámbito deportivo y las actividades de ocio, dándole una permanencia constante.
“Athleisure” viene de la combinación de “atlético” y “ocio”, dos palabras con significados contradictorios, pero que en la ropa, se asimilan por la comodidad nata de las piezas deportivas e informales. Así, a medida que la estructura de la formalidad de la moda moderna se vaporizaba, comenzaron a surgir siluetas relajadas, transformando así el guardarropa moderno; catalizando una nueva generación de piezas multiuso que lucen bien tanto en el gimnasio como fuera de este.
Por su parte, el origen de la ropa deportiva se posiciona ya adentrado el siglo XX, cuyas prendas eran usadas exclusivamente por lo deportistas que pugnaban por ropa más cómoda y liberadora. Pero protestas materializadas en los años 40 y 50, con la ropa deportiva no restrictiva, permitió ser adoptada por la gente en sus guardarropas cotidianos.

En la década de 1970, cuando los regímenes de acondicionamiento físico se hicieron populares, hubo un aumento por el deseo de usar ropa informal. La comodidad y la funcionabilidad crearon la formula correcta para la sociedad moderna rumbo al siglo XXI.
Fue este atractivo del mercado masivo lo que llevó a las empresas deportivas a improvisar prendas para actividades específicas de alto movimiento. Lo que eventualmente derivó en desarrollos tecnológicos como la producción de materiales sintéticos duraderos como la Lycra, Spandex y Nailon.
“Los entrenamientos en casa estaban creciendo rápidamente en popularidad gracias a las famosas cintas de ejercicios de Jane Fonda y las de otras celebridades. Los gimnasios y centros de acondicionamiento físico comercializados también estaban en aumento, junto con los spas y los programas de bienestar en el lugar de trabajo, lo que dio lugar a un estilo de vida holístico y saludable. Esto provocó una demanda de ropa deportiva más avanzada, ropa diseñada específicamente para la sudoración y la movilidad. Los textiles de rendimiento como Lycra, Spandex y otros materiales sintéticos, pronto se doblaron y rompieron con la locura del entrenamiento”, CR Fashion Book.



Pero la exageración del fitness se negó a morir durante las décadas de 1980, 1990 y 2000, dando paso a la ropa deportiva como una opción informal común para las generaciones venideras.
En la década de los 2000, la ropa deportiva con un enfoque en lo casual, fue parte del éxito de los chándales Juicy Couture, poniéndose de moda entre las chicas por su fusión de la estética delgada y muy deportiva. Por su lado, la versión masculina se veía menos delineada y más oversize, con colores vibrantes o varios colores dentro del mismo conjunto.

Para la década de los 2010, la cultura hypebeast se afianzó con Supreme a la vanguardia, fabricando pantalones de chándal, sudaderas con capucha y otros básicos de streetwear como un símbolo de estatus. A esto, se le suma el fenómeno del normecore, que básicamente es vestir prendas que no tengan un logotipo; se trata de hacer un look relajado, “básico”, “normal” que sea más la antítesis de la moda, pero con un sentido estético.
Athleisure es una tendencia perenne hoy en día. De vuelta en las pasarelas de Primavera/Verano 2022 y 2023, ofrecieron nuevas ideas de funcionalidad y un refinado espíritu urbano. Las viejas funciones se convirtieron de nuevo y los conceptos de lo sencillo fueron consistentes en todas estas prendas, pero dejando atrás algunas excentricidades de la década de los 80.

Saul Nash, Primavera 2023

Martine Rose, Primavera 2023
- New Balance
- Loewe Primavera 2023
Desde 2019, se perfilaba la tendencia del athleisure, pero el confinamiento de todo el 2020, en casi la mayoría del mundo, hizo que la ropa fuera más cómoda, funcional, holgada y que exigiera menos esfuerzo al momento de vestir. Múltiples sesiones de zoom, cursos remotos, películas en casa, juegos de mesa y otras actividades dentro del hogar, potencializaron esta tendencia.
En 2022, aunque aún se batalla con los remanentes de la pandemia, ya es posible realizar actividades en el exterior para los cuales, en cuestión a la vestimenta, seguimos la línea de la comodidad, dejando en claro que la tendencia del confort impera en gran medida, sobre todo apostando por los materiales, elásticos, suaves o con una textura agradable al tacto.
Marcas como Zegna o Brioni, le han dado toque de athleisure a sus colecciones, abriendo un campo de exploración desde la formalidad.

Brioni, Otoño 2022

Zegna, Primavera 2022
Referencias









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