Kim Jones revive la esencia de Monsieur Dior con una feminidad masculina deslumbrante
Indiscutiblemente, esta colección fue sublime y una de las más hermosas creadas por Kim Jones, permitiendo que la exquisita sencillez del lujo silencioso estuviera bien hecha y hablara por sí sola. Ese intento de recalibrar la masculinidad y una estética contemporánea que sea atenta, emotiva y fluida con el pasado. Es un talento que ha ido puliendo con una sensibilidad histórica en su estadía por Christian Dior.



Nunca se había visto tanta sobriedad conjunta. Se demuestra una habilidad y apreciación por la historia. Se entiende y deduce el modo de distorsionar con sabiduría, la belleza y encanto de un legado que fervientemente es reverenciado con delicadeza y autenticidad. Claro, Jones se alejó de los excesos, inclinándose por una estética tradicionalista, pero traduciendo la ultrafeminidad de los años 50s, al proponer tal opulencia clásica como un precepto varonil. De hecho, se inspiró en la colección de Haute Couture ‘H-Line’ de 1954. Notoriamente, su centro de interés se basó en volver al origen de todo y predisponerlo a una gentil linea pret-a-porter.



Como si tratará de recrear el universo o descender del cielo a un paraíso terrenal corrompido y turbado por el pecado, estos cegados dandies románticos portaban lazos que vendaban sus ojos, descendiendo de inmaculadas escaleras, portando luminosas y etéreas prendas con una silueta de avispa, remarcada en sus esponjados pantalones-falda trompe l’oeil con una apertura en medio, pero en realidad, eran abrigos al revés. Sus ‘fajas asimétricas’, acentuaban una lívida puritana simplicidad en aquellos divinos blazers con adorables moños en la espalda, mismos que adornaban las mangas arrugadas de sus bomber jackets y las puntas de sus botas.



La feminidad que solía refutar los salones de la 30 Av. Montaigne, era implantada con abrigos-kimonos de faille de seda, en especial, el bordado con flores plateadas que acaparó el frágil minimalismo instaurado por la austeridad colorida y la dualidad firme de sus materiales, cruzando los límites del tiempo y movimiento como aquellas sensuales y airosas camisetas parachute con definidos cortes laterales.



Kim Jones ha traído un nuevo refinado gusto a las generaciones del ahora. Es capaz de expresarse y responder al impredecible futuro de la indumentaria varonil, al destilar la ropa de calle en impecables piezas de antaño, que recuerdan la espontaneidad poética y gentil que trasciende la belleza eterna de Monsieur Dior al infinito.



Fashion Show Video:



PUBLICAR UN COMENTARIO