El estilo de Tim Cook: discreto, pero poderoso
La renuncia de Tim Cook como director ejecutivo de Apple marca el cierre de una era de una compañía consolidada como un gigante tecnológico de 4 billones de dólares. Mientras tanto, John Ternus, el veterano jefe de hardware, ascenderá al puesto más alto como el octavo CEO de Apple, a partir del 1 de septiembre de 2026.
Pese a que su gestión se centró en “perfeccionar” las ideas de Steve Jobs en múltiples variaciones y rara vez lanzó un producto verdaderamente innovador, logró mantener a flote la empresa gracias a una visión aguda que impactó más en Wall Street que en el mercado tecnológico.

Cook nunca logró deshacerse de la percepción de que no era un “experto en productos” como Jobs, aunque su estilo guarda similitudes con el de su mentor.
A diferencia de Jobs —que usaba jerseys negros de Issey Miyake, jeans de Levi’s y tenis de New Balance—, ese uniforme inmortalizado de tech boy se relajó con Cook. Nunca trató de copiar su uniformidad, sino mantenerse accesible, práctico y consciente.
Podías verlo a menudo con vaqueros ajustados, polos de colores y sneakers de Nike (un verdadero fan de modelos como los Fragment Design x Travis Scott x Air Jordan 1 Low OG que usó en su foto de despedida), aunque este look variaba según el contexto. Mientras intentaba apaciguar tensiones con Donald Trump––llegándole a regalar placa de cristal de alta tecnología montada sobre una base de oro de 24 quilates––optaba por trajes impecables a la medida. Si estaba en un evento de Apple o en Coachella, prefería suéteres con cremallera y camisas abotonadas, manteniendo un perfil bajo pero cercano.



Nunca trató de encarnar una imagen mística como otros gurús; más bien adoptó una estética convencional. Incluso, proyectaba un aspecto tan común que, si no supieras quién es, pensarías que es un abogado o psicólogo con buen gusto.
Mantiene el control con un estilismo tan ejecutivo como desenfadado, reflejando el verdadero poder empresarial moderno.




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