¿Gucci está lista para la alta costura?
Pese a las circunstancias, Demna ha puesto a Gucci nuevamente dentro de la conversación. Sus fanáticos y detractores están al pendiente de su próxima jugada, que, sorpresivamente, es demasiado parisien.
Un informe de ThePlatform asegura que Kering está considerando seriamente lanzar una línea de alta costura para su maison más valiosa y que su primer desfile será celebrado en julio de 2027. Por ahora, se trata de una posibilidad que ha comenzado a circular en la industria.
En un momento en el que la sociedad posmodernista se abstiene de las tentaciones que ofrece un mercado de lujo ya debilitado, este movimiento resulta bastante disruptivo y audaz dentro del panorama actual en el que se encuentra Gucci.
La propuesta es descabellada, pero ciertamente Demna es capaz de producir tanto ropa deportiva con toques juveniles post-URSS como esplendorosos vestidos a precios estratosféricos que los más ricos orgullosamente comprarán después de verlos en algún refinado salón neoclásico de París.
Esa gloria ya la vivió en Balenciaga, tras revivir dignamente el legado de Cristóbal Balenciaga con una visión revolucionaria para la gente del siglo XXI. Su autenticidad y despreocupación ganaron el favor de clientes que amaron sus prendas, que mezclaban el glamour de antaño con el desenfado underground, elevando sus valores y los de la propia alta costura.

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Claro, ha sido todo un reto encontrar un punto de equilibrio e innovación en Gucci. Hasta ahora, sus colecciones han sido reinterpretaciones de los arquetipos que creó Tom Ford en sus días. Aunque, claro, él detesta que la belleza sea estandarizada y no pretende que sus homenajes sean fieles al pasado; intenta transformarlos en algo que resuene con el Zeitgeist.
Y en su corta estadía, su ironía mordaz y su gusto por la provocación siguen atrayendo. Demna podría devolverle algo de deseo y portabilidad, asimismo, revitalizando la herencia con una sensibilidad contemporánea.
Bajo la dirección de De Meo, los precios de Gucci han bajado con el objetivo de ajustarse a la competencia, con un inventario más eficiente y una producción más acorde con la demanda. Siendo una marca muy pragmática y centrada en el producto, hacer colecciones de alta costura podría realzar significativamente la percepción cultural de la maison.
La alta costura es todavía una fantasía y, a pesar de que hoy en día se ha distorsionado su concepto, arraigado en presentar monstruosidades conceptuales, la falta de romanticismo y emoción que se pueda materializar y lucir sin dificultad es algo que Demna puede lograr en una temporada que mostraría su lado más burgués a la italiana.



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