Historia de los uniformes en México y su innegable impacto en la cultura popular
En México, los uniformes escolares son un distintivo que nos marca a lo largo de toda la educación básica. En los cuatro niveles educativos, a excepción del bachillerato o preparatoria (en algunas escuelas) el uniforme se convierte en un conjunto cotidiano usado por varias horas en el día. La tradición de los uniformes en México ha sido plasmada en innumerables escenas de telenovelas, programas y películas, demostrando su innegable impacto en nuestra cultura popular.

Bajo una perspectiva de identidad, el uniforme es la prenda obligatoria que distingue de forma visual a una institución educativa de otra, con orígenes en las escuelas europeas de educación religiosa, principalmente durante el siglo XIX.
Todo comienza a partir de las diferentes órdenes religiosas, las cuales usaban atuendos para diferenciarse entre sí, por lo que en las escuelas bajo su mando, implantaron una regla similar, además con la intención de evitar la distinción de las clases sociales entre sus alumnos. No es de extrañar que esa costumbre llegara a México junto con las escuelas de orden religioso.
De acuerdo con información de Carlos Tomasini, en el portal de López-Dóriga Digital, en México, en la década de los años 30, se introdujo el uniforme escolar a la usanza de los países socialistas. “De hecho, durante el mandato de Lázaro Cárdenas se modificó el Artículo 3° de la Constitución para que la educación en México fuera socialista”.
“La educación que impartirá el Estado será socialista y además de excluir toda doctrina religiosa, combatirá el fanatismo y los prejuicios”, se leía en el artículo que permaneció vigente hasta 1945. Nunca se cumplió totalmente, pero durante más de 10 años, México tuvo oficialmente educación socialista, recalcó Tomasini.
Con los años, el uniforme se convirtió en el distintivo más característico de una “mejor educación” impartida y liderada principalmente por los colegios privados o las instituciones religiosas. Pero no fue hasta los años 60, que se hicieron reformas a la educación en el país y se definió el uso de uniformes en las escuelas.
Retomando a Tomasini, los diseños tradicionales de uniformes, que vemos hasta hoy en día en escuelas de la Ciudad de México, datan de aquella época y para los años 70, prácticamente todas las escuelas públicas y privadas del país los usaban.
“Para finales de los años 80, el uniforme escolar dejó de ser obligatorio; sin embargo, tanto las Secretaría de Educación Pública como los padres de familia, optaron por mantener su uso, ya que era más económico y así prevalecía su característica inicial: borrar cualquier diferencia social al interior de las escuelas”.
Los inconfundibles jumper, faldas tableadas o plisadas en las niñas y los los chalecos, suéteres, sacos, camisas en los niños, son parte los uniformes de las escuelas, los cuales en general, tienen una estructura similar con los que se diseñaban para las escuelas europeas en los años 60 y 70, que en ese momento, eran “bien vistos”, pero con el paso del tiempo, al no ser actualizados, quedaron obsoletos.


Hecho que en la actualidad los ha llevado a tener pésima reputación estética por la falta de comodidad, movilidad y desafortunadamente, han caído en ideologías altamente clasistas y racistas dentro de la sociedad mexicana. Representado en programas de televisión como “La Rosa de Guadalupe” u otros shows de la televisión en México.
La estructura, a grandes rasgos, del uniforme masculino en niños, difiere un poco con respecto al de los adolescentes, pues estos últimos, la mayoría de veces se compone de una camisa de manga larga con cuello tipo inglés, mientras que el de los niños, es de manga corta con cuello americano, un estilo mucho más suave. En el caso de los adolescentes, la corbata es la parte menos agradable para ellos, por ser incomoda. Así, una de las formas de evitar la corbata, es por medio de un simple gancho, que solo se coloca en el botón de la corbata para no hacer el nudo.
Sea cual sea el uniforme, rojo, verde, azul o café, cada uno tiene una historia y eso no se puede olvidar. Los uniformes, ya sea raros o incómodos, de alguna forma se han añadido a la vestimenta mexicana y puede que en algún momento, cambie su diseño por algo más actual, cómodo o incluso, quitarlo, pues aunque la Secretaria de Educación Publica (SEP) no lo considere obligatorio, la realidad es que todas las escuelas lo imponen.

Referencias



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