Moda, escándalo y rock & roll: el aniversario de Dsquared2 fue un salvaje y provocativo espectáculo
Tanta euforia y vehemencia no se podría contener con en el flamante rave que vislumbraba el animoso espectáculo que montaron los hermanos Caten por 30° aniversario. Fue memorable y cautivador el modo de insertar un ostentoso desfile que agudamente representará, más bien, un homenaje que celebre tantos momentos icónicos que nos dieron, al sucumbir a la moda hacían un lado radicalmente erotico y lascivo.
Su bulliciosa extravagancia era un viaje nostálgico, que sobrepasó los límites, insaciablemente. Fue un momento de consagrar su legado con descaro y exageración — dos palabras que definen su histeria y fetichismo. En medio de un sobrio escenario que retrataba el Bronx o un montaje cinematográfico de ladrillos inspirado en ‘West Side Story’, centello una procesión de carros y limusinas vintage, que no opacaron la entrada triunfal de Doechii en su pulverizado convoy militar, recreando aquel fashion moment cuando en 2003, Naomi Campbell apresuradamente galopaba a su jet privado rosa.




Vestidos como freaks, gangsters, motociclistas, vaqueros, estrellas de cine para adultos, metaleros y rockeros de Kiss vestidos como godinez de Wall Street, camuflados preppy boys, gym bros, gigolos con esmoquins— arropados en cuero, diamantes, piel y hablo que eso fue lo poco que lo cubría a los supermodels, estrellas y divas de internet y uno que otro colado. Asimismo, presentaban colaboraciones con Magliano, Vaquera y Bettter, en su tarea de reelaborar un ardiente pasado. Esta discoteca tan ‘Pose’ fue una grata teatralidad irrumpió en una cabalgata llena de disfraces imposibles de acarrear en la cotidianidad.
Entre el agasajo final, una Brigitte Nielsen vestida de ‘fashion police’ arresto y esposo al dúo canadiense — portando altísimas plataformas y decentemente aseados — por servir un descarado y promiscuo glamour, sacándolos de una patrulla para festejar tal guateque, precedida por la fogosa actuación de la rapera y ganadora del Grammy, que dio inicio al after que brindaba con skinny jeans ‘Hedi Slimane’ de tiro bajo que llegaba al trasero y vestidos con cascadas de cuencas danzarinas a la ‘Cher’.




Más allá de la sensualidad y el desenfreno, fue momento que plenamente será un mensaje que avive la noción de ser auténticos, optimistas y libres con generosidad y valentía.



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