Petting: el sexo sin penetración que pone a prueba la conexión sexual

Petting: el sexo sin penetración que pone a prueba la conexión sexual

A pesar de que los últimos años han sido importantes en el tema de romper paradigmas y eliminar algunos de los tabúes que durante mucho tiempo no han permitido una sexualidad completamente libre, se han logrado abrir mentalidades respecto al entendimiento propio del sexo, lejos de un ejercicio coitocentrista de placer en el que la penetración es la base de todo, hoy es momento de hablar del petting.

En las relaciones de pareja, sobre todo si ya llevan un tiempo juntos, es común que el sexo pueda perder intensidad y frecuencia, por tanto esta falta de actividad sexual puede con el tiempo desencadenar un desapego, insatisfacción, frustración, infidelidades y en el peor de los casos rupturas.

Por ello es importante y muy revitalizante innovar y mantener el interés en la sexualidad compartida, incluir todo tipo de nuevos elementos como lo es el uso sex toy’s o lencería son un buen ejemplo, sin embargo, el petting es, además de una forma más segura de contacto sexual, una dinámica que permite explorar otros horizontes sensoriales que no se limitan a introducir el pene o cualquier otro juguete en la vagina o ano de la pareja.

Petting: el sexo sin penetración que pone a prueba la conexión sexual

 

Primero que nada hay que entender que existen diversas razones por las cuales las personas eligen este tipo de encuentro, entre los casos más frecuentes aquellas que experimentan dolor durante la penetración, también como aquellas que deciden asegurarse de no correr riesgos de embarazo, lo que es un hecho es que relacionarse sexualmente sin apegarse a la construcción social del coitocentrismo genera una conexión libre y abierta a nuevas sensaciones.

Se le dio el nombre de petting a este tipo de tendencia sexual que viene del verbo en inglés “to pet”, que se traduce como acariciar y que, aunque puede confundirse con los momentos previos al sexo, este no es para despreciarse, pues se estima que solo el 18% de las mujeres pueden llegar al orgasmo de forma regular solo por medio de la estimulación vaginal, por lo tanto el abanico de posibilidades es bastante amplio para explorar.

Dentro de este concepto, algunas personas han decidido definirlo por niveles o grados que van aumentando al mismo tiempo que el contacto, es decir, el primer nivel de petting considera besos, abrazos y caricias superficiales, el segundo nivel incluye caricias más íntimas sobre la ropa y el tercer nivel se alcanza con estimulaciones sexuales sin ropa como el sexo oral, la masturbación mutua y el frotamiento.

Frottage para comenzar… este tipo de práctica, traducida como frotamiento es el término para el roce o estimulaciones al tacto con cualquier parte del cuerpo desde la espalda, brazos, manos, piernas, abdomen, hasta las de mayor sensibilidad como cuello, vientre, entrepierna y obviamente el área genital, lo que te da un campo bastante amplio para dejar correr la creatividad y el conocimiento que tienes sobre los gustos de la otra persona reforzando la conexión sensorial de ambas partes.

 

Petting: el sexo sin penetración que pone a prueba la conexión sexual

La masturbación mutua es el siguiente paso, o simplemente otra variante del petting, dependiendo la perspectiva, pues para muchas personas resulta bastante excitante observar a su pareja y experimentar ejercicios visuales relativos al sexo. Este tipo de encuentro también puede mixearse o llevarse a cabo después de un masaje relajante, que sin lugar a dudas marca la diferencia en el sexo placentero, además de que funciona excelente como un momento íntimo preliminar.

El sexo oral sigue siendo por excelencia una de las prácticas sexuales mejores recibidas, así que nunca es una mala propuesta si se trata de intimidad, más aún si se trata de petting en su grado más alto, la estimulación oral sobre el área genital y el perineo tiene gran potencial de placer que tú y tu pareja podrían experimentar.

Si lo que intencionalmente se busca es crear una mejor y más fuerte intimidad la respuesta es el sexo tántrico, el cual consiste en una serie de respiraciones y meditación al mismo tiempo donde se procede a varias formas de estimulación, desde masajes, sexo oral y otras interacciones, siempre priorizando sobre la experiencia sensorial y conexión en pareja.

Es así como el petting, más allá de “limitar” el sexo lo que hace es mostrarnos todas las cosas que se no se contemplan desde una perspectiva coitocentrista, dando espacio a otras formas de relacionarse sexualmente y una gran cantidad de sensaciones nuevas por sentir aprovechando todas las partes del cuerpo, ¿te atreves aprobarlo?

Post a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.