Sin tendencias ni reglas, la permisividad es la clave de la moda masculina
Después de ver lo que fueron las semanas de la moda de Milán y París, llega el momento de hacer reflexiones al respecto, pero no sobre una colección, ni tendencias, sino enfocadas en una visión más abierta y general que concrete, en una palabra, el sentido de la moda masculina; me refiero a la permisividad.
Justo antes que arrancaran ambas semanas de la moda, Bruce Pask, director de moda masculina de Bergdorf Goodman y Neiman Marcus, dijo a medios estadounidenses, que le encantaba la permisividad que había en estos días en la moda para hombres, palabra que se me hizo necesario rescatar para darle el valor que merece y que sin duda, faltaba en el diccionario de moda con el fin de englobar todos los cambios y paradigmas por los que atraviesa la industria del menswear.

Permisividad viene del adjetivo “permisivo”, donde el sujeto tiene la tendencia a consentir o a dar permisos para ciertas cosas. Por lo que podemos decir, que la persona permisiva muestra su flexibilidad a la hora de establecer límites o de ejercer su autoridad. Así y en el ámbito de la moda, esto se traduce a derribar las reglas preestablecidas o consensuadas; olvidarse de tendencias y dejar de encasillar duramente la ropa de acuerdo al género y sin dar paso a la fluidez; a la total creatividad.
Desde hace un par de años, podemos notar cómo las pasarelas han llenado las colecciones de ropa más robusta, holgada, con proporciones exageradas o amplias y hemos visto entrar al mundo de las faldas (tanto cortas como largas), en el radar de la moda masculina. Aunque estos cambios se han visto bastante limitados o incluso nulos en algunos sectores de la sociedad. Como en el caso de México, donde el uso de la falda en los hombres lucha con todo un constructo de valores femeninos que chocan con los masculinos y no permiten “cuajar” del todo su vestimenta al grado de llamarse tendencia y menos moda.
Sin embargo, la permisividad no obliga a nadie a usar falda ni mucho menos, solo es un pilar de todo lo que la moda masculina es en 2023. Darnos libertades es algo que puede definir las decisiones de compra para todos los hombres sin importar el estatus económico o social (aunque será una determinante importante), pero va más del lado experimental y sobre todo, del interés que se tenga sobre la moda.
Esta permisividad engloba ahora mismo a todo tipo de hombres (cisgénero, homosexuales, heterosexuales, entre otros), pues se centra en la exploración de gustos, materiales, proporciones, colores, siluetas y más, debido a que poco a poco el rol del hombre en la moda tiene menos presión, aunque es necesario decir que realmente esta presión no ha sido en torno a una imagen estética, sino en no rebasar los límites de ésta. Especialmente si trasgrede de forma sutil o explicita algún valor masculino.
Hablar de moda en los hombres es pensar en un mercado que con frecuencia camina a pasos diminutos rumbo a la innovación comparado con el femenino. Así, es también hablar de un mercado más estático, donde las tendencias poco importan y donde el dinero es el principal determinante al comprar una prenda o accesorio. Entonces, ¿donde está la permisividad si lo que se busca no es seguir tendencias? ¿no se supone que no las siguen?
No seguir tendencias no es precisamente permisivo, al contrario, es entrar en el grueso de los hábitos de consumo masculinos. Este cambio en la moda es sentir la libertad de comprar o no, de ponerse o quitarse algo, de seguir o no algún medio de comunicación; de vestir o no cierto color. En general, dejar atrás los prejuicios (porque realmente todos los tenemos sin importar orientación sexual).
Desde los primeros días del 2023, una de las tendencias que más atención y ruido mediático ha causado, es el regreso de los skinny jeans, aunque en el armario masculino esta tendencia está muy lejos de la realidad, pues hay pocos vestigios de su confirmación o al menos no en los próximos años. Primero, porque aún falta mucho por explorar en siluetas amplias, proporciones y la evolución de la sastrería clásica en algo más deportivo, casual, lejos de la rigidez que demanda un pantalón ajustado.
- Saint Laurent Otoño/invierno 2023
- Dior men Otoño/invierno 2023
En el punto más positivo de este escenario, tendremos a hombres más propositivos, que ven en las tendencias una inspiración, no una regla; consumidores responsables, lectores de medios más informados y así desarrollar un gusto por ella. En el punto no tan idealizado y con la exposición de las opciones para el mercado masculino, que son cada vez más, podremos tener a sectores que se inclinan por escuchar o leer consejos y pautas sobre reglas de vestir, pero aun así, el principal motor será el genuino interés por la moda y la permisividad.
Los cambios e innovaciones en cuanto a la ropa de hombres, no siempre serán los mismos en todas las localidades del país, pues dentro de lo conservadores o tradicionalistas que lleguen a ser, existe un umbral de innovación, por mínimo que sea y mientras sepamos entender esto (así como nuestros alcances), la moda no debe ser restrictiva, al contrario, debemos buscar que sea más libre y represente una parte de nuestra persona.







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