Cuestiónate todo, todo el tiempo
Casi no me gustaba cómo se veía. Veía el desierto por última vez antes de tomar mi vuelo de las 4:00pm cuando me vine a vivir a la CDMX. Iba en la troca escuchando a Grupo Laberinto con un calor de la chingada y una cruda aún peor. Voltié por la ventana y vi el desierto. Seco. Solo. Simple. Grandísimo el wey. Cómo si estuviera muy bonito. Luciéndose. Que chido ha de ser lucirse así. Nunca me gustó el desierto. Ni el calor, ni el sol, ni el polvo. Tampoco me gustaba yo. Ahí, todo seco. Solo. Simple. Grandísimo el wey. Como si estuviera muy bonito. Luciéndose. No fue tan chido lucirse así.

Fotografía: Gio Cabriales. Grooming: Estefanía Espinoza. Modelo: Alan Ortiz.
Pinche vato, caminas como joto. Y entonces toda la tarde la pasaba analizando cómo caminaba para que no me viera joto y no me dijeran nada. Antes no me gustaba nada el desierto y tampoco me gustaba yo. Qué feo. Decía mi hermana volteando por la ventana del carro en esa época del año cuando el desierto está más seco de lo normal. Qué feo. Me dijeron el día que me vieron con las uñas pintadas.

Fotografía: Gio Cabriales. Grooming: Estefanía Espinoza. Modelo: Alan Ortiz.
Antes no me gustaba nada, porque no es como me habían enseñado que debía ser. No me gustaba porque lo bonito era verde y frondoso. No me gustaba porque lo bonito era verse “como hombre”. Cuando estaba chiquito sí me gustaba mucho, pero mis papás siempre se peleaban quesque porque era muy afeminado y porque toda la culpa era de mi mamá, porque pasaba mucho tiempo con ella y porque mi papá me tenía que llevar al campo a trabajar con él. Y entonces me empezó a llevar. Y entonces fue cuando me dejo de gustar el campo. El desierto. Es cuando me dejé de gustar yo.

Fotografía: Gio Cabriales. Grooming: Estefanía Espinoza. Modelo: Alan Ortiz.
Pero ahorita me gusta mucho ver el desierto cuando vuelvo. Les digo que no me gustaba, pero de un rato pa’acá sí. Me acuerdo un día, ya cuando vivía acá en la ciudad, les platiqué a mis amigos cómo era en donde yo vivía. Les gustó mucho. Un rato después les platiqué cómo vivo yo ahora. Libre y abierto. También les gustó mucho. La verdad me vale madres si no les gustara, pero uno siempre siente bonito cuando le dicen que lo que hace está bien, que está bonito.
Ahora me gusta mucho el desierto y me gusto mucho yo.
Y a quien no le guste, que chingue a su madre.

Fotografía: Gio Cabriales. Grooming: Estefanía Espinoza. Modelo: Alan Ortiz.
Gio Cabriales es un creativo originario del norte del país, dedicado a contar las historias que deben de ser contadas.



Post a comment