Hugo Gamino demuestra que la creatividad no entiende de industrias
Hay trayectorias que parecen imposibles de resumir en una sola profesión. La de Hugo Gamino es una de ellas. Chef durante más de una década, diseñador de moda, estratega creativo, creador de contenido y hoy vicepresidente de Brand & Content Strategy en Mitú, su carrera desafía la idea de que el éxito debe construirse siguiendo un único camino.
Lejos de ver esas experiencias como capítulos inconexos, Gamino entiende que todas responden a una misma obsesión: contar historias. Ya sea diseñando un menú, desarrollando una colección de moda, creando una experiencia gastronómica para los Chicago Cubs o definiendo la estrategia editorial de una de las plataformas de contenido latino más importantes de Estados Unidos, el punto de partida siempre ha sido el mismo: la creatividad.
Su llegada a Mitú hace poco más de un año también responde a esa visión. Después de pasar gran parte de su carrera siendo el único latino dentro de espacios corporativos, decidió apostar por una plataforma donde pudiera construir narrativas desde una perspectiva propia. Su objetivo no era cambiar la esencia del medio, sino evolucionarla: mantener el humor y la cercanía que distinguen a la marca mientras elevaba su propuesta visual y editorial para representar a una nueva generación de latinos.

Antes de asumir ese reto, Gamino dirigió proyectos de hospitalidad para los Chicago Cubs, donde encontró un espacio perfecto para unir dos de sus mundos: la gastronomía y el diseño. Ahí desarrolló restaurantes, experiencias premium e incluso un programa dedicado al tequila y al mezcal dentro de Wrigley Field, iniciativa que recibió reconocimiento de la Fundación James Beard.
Sin embargo, la moda sigue siendo la disciplina que más lo emociona. Aunque comenzó su carrera profesional como chef, fue durante su paso por Brooks Brothers y posteriormente en el School of the Art Institute of Chicago donde descubrió que el diseño de prendas era la forma más libre de expresar su creatividad. Su admiración por figuras como Tom Ford, Oscar de la Renta o Willy Chavarría continúa alimentando una pasión que, asegura, nunca ha desaparecido.
Curiosamente, su faceta como creador de contenido tampoco nació como una estrategia para construir una audiencia. Gamino quería contar historias, pero la dislexia hacía que escribir no fuera su medio ideal. Encontró entonces en el video una alternativa natural: cocinar mientras narraba reflexiones sobre creatividad, cultura y moda. La cocina se convirtió en el pretexto para que las personas permanecieran escuchando aquello que realmente quería compartir.

Durante nuestra conversación también habló sobre el papel que deben asumir los medios actuales. Para él, una plataforma editorial ya no puede limitarse al entretenimiento o al lifestyle. Temas como política, identidad, representación o fenómenos sociales forman parte de la vida cotidiana y deben abordarse con responsabilidad, contexto y honestidad. Esa filosofía se refleja en iniciativas como How Did We Get Here?, una serie de Mitú que busca explicar temas complejos de forma accesible para una audiencia mucho más amplia.
Otro de los temas que atravesó la entrevista fue la identidad latina. Gamino considera que hoy ya no es necesario recordar constantemente el origen de un medio como Mitú; esa identidad está integrada en su ADN. El siguiente paso consiste en ampliar la conversación y representar la diversidad de una comunidad que ya no puede definirse bajo una sola experiencia cultural, sino desde múltiples perspectivas que conviven dentro y fuera de Estados Unidos.
Quizá una de las reflexiones más interesantes llegó al hablar sobre su propia trayectoria. Durante años sintió vergüenza de haber cambiado tantas veces de industria. Hoy entiende que ninguna de esas experiencias fue un error. Todas terminaron construyendo la mirada creativa que lo define.
En un momento donde la especialización suele presentarse como el único camino posible, Hugo Gamino representa otra forma de entender el éxito: aquella donde la curiosidad pesa más que las etiquetas y donde las disciplinas no compiten entre sí, sino que se complementan para construir una visión más amplia del mundo.
En BADHOMBRE conversamos con Hugo Gamino sobre creatividad, representación latina, moda, gastronomía y el valor de construir una carrera sin miedo a cambiar de dirección. Una conversación que demuestra que, más allá de los títulos, lo importante siempre ha sido la capacidad de crear.
BADHOMBRE: Estuve investigando sobre tu trayectoria antes de esta entrevista y fue difícil seguirle el paso. Has pasado por la gastronomía, la moda, el diseño, el contenido digital… Pareces alguien que hace de todo. ¿Quién es Hugo Gamiño y a qué te dedicas hoy?
Hugo Gamino: Actualmente soy vicepresidente de Brand & Content Strategy en Mitú, donde superviso la estrategia creativa y editorial de seis de nuestras plataformas digitales. Mi trabajo consiste en definir cómo contamos historias, cómo se ven y cómo representamos a la cultura latina.
Llegué hace aproximadamente un año. Antes trabajé durante mucho tiempo en el mundo corporativo y casi siempre era el único latino en la sala. Por eso quise formar parte de un espacio donde pudiéramos contar nuestras historias desde nuestra propia perspectiva.
Siempre admiré a Mitú, aunque sentía que podía evolucionar hacia una imagen más refinada y aspiracional. Durante este tiempo he trabajado justamente en eso: construir una representación más cuidada de la cultura latina, sin perder el sentido del humor ni la autenticidad que caracteriza a la marca.
Antes de Mitú trabajé cuatro años y medio con los Chicago Cubs como Director de Operaciones. Ahí participé en el desarrollo de restaurantes, suites premium y experiencias de hospitalidad dentro del estadio. Mi trabajo estaba en la intersección entre el diseño y la gastronomía: desde el mobiliario hasta los uniformes y el concepto creativo de cada espacio.
Como mexicoamericano también impulsé un programa dedicado al tequila y al mezcal dentro de Wrigley Field, algo que incluso fue reconocido por la Fundación James Beard.
Mi carrera comenzó como chef profesional durante once años. Después di el salto a la moda: trabajé en merchandising, desarrollo de producto y diseño, estudié Fashion Design en el School of the Art Institute of Chicago e hice prácticas con Tom Ford. Pensé que ese sería mi camino definitivo, hasta que apareció la oportunidad con los Cubs, donde pude combinar mi experiencia en gastronomía y moda.
Con el tiempo empecé a crear contenido sobre todas esas experiencias y, de forma muy natural, terminé aquí.
BADHOMBRE: Además de todo eso, también eres creador de contenido. ¿Fue algo planeado?
Hugo Gamino: Para nada. Simplemente fue ocurriendo. Nunca me senté pensando que quería convertirme en influencer; solo empecé a compartir las cosas que me apasionaban y la audiencia fue creciendo de manera orgánica.
BADHOMBRE: Lo interesante de tu historia es que la gastronomía y la moda parecen mundos completamente distintos. ¿Por qué decidiste cambiar de rumbo?
Hugo Gamino: Ser chef es una profesión increíble, pero muy demandante. Trabajaba jornadas de hasta dieciséis horas y prácticamente no veía a mi esposa. Aunque disfrutaba crear, necesitaba un cambio.
Si algo ha unido todas las etapas de mi carrera es la creatividad y el storytelling. Cuando llegué a la moda descubrí que podía contar historias igual que lo hacía al diseñar un menú. Para mí existe una relación muy cercana entre ambas industrias: las dos parten de un proceso creativo.
Siempre me ha interesado permanecer en espacios donde pueda construir ideas y darles forma. Esa necesidad de crear ha sido el hilo conductor de toda mi carrera.
BADHOMBRE: Yo estudié Contaduría y terminé haciendo una revista de moda. En México veo mucho talento creativo, pero muchas veces falta entender el negocio detrás de las ideas.
Hugo Gamino: Estoy completamente de acuerdo. Tener una idea no te convierte en artista. Lo que realmente distingue a un creativo es la capacidad de ejecutar esa idea.
La creatividad necesita convivir con el lado estratégico: entender tiempos, presupuestos, logística y viabilidad. Si no existe esa parte, las ideas simplemente permanecen como ideas.
BADHOMBRE: En cierto sentido Mitú y BADHOMBRE comparten una misión relacionada con la identidad latina, aunque desde perspectivas distintas. ¿Cómo imaginas el crecimiento de la plataforma?
Hugo Gamino: Nuestra identidad latina ya está integrada en nuestro ADN. No necesitamos repetir constantemente que somos un medio latino; la gente ya lo sabe.
Lo que me interesa es ampliar la conversación. Hoy existen familias multiculturales y experiencias mucho más complejas que hace algunos años. Nuestro trabajo no es contar únicamente historias latinas, sino observar el mundo desde una perspectiva latina.
Eso significa hablar de comunidades diversas, de distintas culturas y de historias que reflejen la realidad actual.
BADHOMBRE: También vivimos un momento donde los medios ya no pueden hablar únicamente de moda o entretenimiento.
Hugo Gamino: Exacto. No evitamos hablar de política ni de temas difíciles cuando afectan a nuestras comunidades.
Como medio tenemos la responsabilidad de informar de manera honesta. No buscamos el sensacionalismo; buscamos contexto.
Incluso tenemos una sección llamada How Did We Get Here?, donde invitamos a especialistas para explicar temas complejos de una forma accesible. Queremos que la audiencia entienda qué está pasando y por qué.
BADHOMBRE: Cambiando de tema, ¿cómo nació tu faceta como creador de contenido?
Hugo Gamino: Siempre quise contar historias, pero soy disléxico y escribir nunca fue mi forma más natural de hacerlo.
Cuando aparecieron las plataformas digitales entendí que podía narrarlas usando mi voz. El problema era que nadie iba a escuchar a un desconocido hablando frente a la cámara.
Como chef, empecé a cocinar mientras contaba esas historias. La comida se convirtió en el vehículo para que la gente permaneciera viendo los videos.
BADHOMBRE: ¿Alguna vez has pensado en publicar un libro de cocina o tener un programa gastronómico?
Hugo Gamino: La verdad es que no. Siento que esa etapa ya terminó.
No tengo interés en publicar un recetario. Si algún día escribiera un libro, probablemente sería una colección de historias sobre personas que trabajan en la industria restaurantera, más que sobre recetas.
BADHOMBRE: ¿Cuál es ese platillo que inmediatamente te hace pensar en casa?
Hugo Gamino: El chivo. Mi mamá es de Tamaulipas y mi papá de Jalisco, así que crecí comiendo muchísimo chivo.
Es el sabor que automáticamente me conecta con mi familia y con mi infancia.
BADHOMBRE: También compartes mucho contenido relacionado con moda. ¿Cómo empezó esa pasión?
Hugo Gamino: Todo comenzó cuando trabajé en Brooks Brothers durante la época de The Great Gatsby.
Compré una máquina de coser usada por veinte dólares, aprendí solo y empecé haciendo prendas para mi esposa y para mí. Poco después armé mi primera colección.
Si soy completamente honesto, la moda siempre ha sido mi mayor pasión. La gastronomía fue mi profesión, pero el diseño de prendas es la forma en la que realmente siento que puedo expresarme.
Siempre admiré profundamente a Tom Ford por su visión y por su obsesión con la calidad. También crecí admirando a Oscar de la Renta y, más recientemente, diseñadores como Willy Chavarría.
Incluso mi hijo mayor se llama Galliano, inspirado tanto en el diseñador John Galliano como en un licor italiano cuyo nombre siempre me pareció hermoso.
BADHOMBRE: Me gustó mucho algo que dijiste: cuando crecías, ser chef parecía una opción posible, pero dedicarte a la moda no.
Hugo Gaminoo: Exactamente.
Cuando era niño pasaba horas dibujando uniformes de béisbol y prendas que imaginaba, pero nunca pensé que eso fuera diseñar moda. Simplemente era un niño que no podía comprar la ropa que quería.
En ese momento no existían tantos referentes latinos dentro de la industria. Hoy ver el trabajo de diseñadores como Willy Chavarría me emociona muchísimo porque demuestra que sí existe un espacio para nosotros.
BADHOMBRE: ¿Qué sigue para Hugo Gamiño?
Hugo Gamino: Hoy mi prioridad es seguir construyendo Mitú y llevar la plataforma a otro nivel.
Pero la puerta de la moda nunca se ha cerrado. Todavía me emociona la posibilidad de colaborar en una colección o participar en el diseño de prendas.
Más que perseguir un proyecto específico, quiero dejar un legado como creativo.
BADHOMBRE: Muchas gracias por la conversación. Fue muy interesante descubrir todos esos caminos que terminaron conectando en una misma trayectoria.
Hugo Gamino: Gracias a ustedes. Durante muchos años me avergonzaba haber pasado por tantas industrias distintas. Hoy entiendo que cada una de esas experiencias fue necesaria para llegar al lugar donde estoy. Ahora puedo contar esa historia con orgullo.



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