Así es la técnica Zero Waste Fashion: Una alternativa sustentable para la moda
¿Alguna vez escuchaste sobre el Zero Waste Fashion? Bien, pues si no lo habías escuchado, debes saber que es una técnica basada en el mayor aprovechamiento posible de la tela, debido al patronaje y diseño de prendas, con el fin de no generar residuos. Este proceso nace de la necesidad de no desperdiciar la materia base para la confección de ropa, estudiando la anatomía del cuerpo para que la piezas geométricas u orgánicas del tejido coincidan con el volumen del cuerpo.

Timo Rissanen
Conocida en español como “Moda sin desperdicio” o “Moda cero”, es considerado además, el movimiento más amplio de la moda sostenible. A menudo, en la producción textil, se generan desperdicios al desechar piezas enteras debido a una pequeña imperfección en la tela o en los diseños. Así, la “Moda cero” busca eliminar este desperdicio.
Esta técnica se puede dividir en dos enfoques generales: La moda sin desperdicio previa al consumidor que elimina los desechos durante la fabricación y La moda posconsumo sin desperdicio, que genera la ropa a partir de prendas posconsumo, como ropa de segunda mano, eliminando las sobras en lo que normalmente sería el final de la vida útil del producto.
Parte importante de la “Moda cero” son los patrones, ellos son el puente entre el boceto de moda y las prendas finales. Por lo tanto, el patronista es un eslabón importante en la cadena de la moda sostenible. El proceso habitual de diseño, es esbozar la idea a partir de un tablero de tendencias, luego el boceto pasa al maestro de patrones, quien hace los moldes de ese estilo y el corte se lleva a cabo según lo requerido.
El tipo de tela y el ancho es otro aspecto importante y debe considerarse primero como un factor decisivo en lugar de la silueta final. Otra idea sustentable en vanguardia, radica en reciclar las tiras de prendas viejas o los excedentes de tela, que luego se pueden tejer a ganchillo o ser entrelazados en prendas nuevas.

Por otro lado, la técnica de drapeado es utilizada por los diseñadores del “Zero Waste” para llegar a los diseños de prendas en lugar de dibujar. En esta técnica, coloca una pieza o piezas de tela, en la forma del diseño, para hacer prendas tridimensionales directamente sobre un maniquí. El enfoque es abierto y deja espacio para cortinas experimentales y detalles inusuales, pero funcionales.
Otro enfoque, es tejer todo el panel de patrones que se requiere: Panel directo en telar, algo así como un sistema completo de prendas donde el hilo alimenta a la máquina y sale de la prenda. Es decir, no se produce tela y los hilos hacen directamente las formas de paneles o patrones necesarios para la prenda. Lamentablemente, estas técnicas son costosas y no muchos pueden pagar su costo.


Holly McQuillan
Holly McQuillan (@holly__mcquillan), una de las diseñadoras más reconocidas en la “Moda cero”, se enfoca en temas como el diseño de transición, el impacto de la tecnología y cómo estos pueden desafiar las prácticas establecidas de diseño, producción y uso. Respecto a la historia de esta técnica dice:
“Históricamente, las prendas hechas sin desperdicios se hicieron principalmente como prendas utilitarias. Es posible que se hayan utilizado adornos para elevarlos por encima de esto (como se ve con el Kimono y muchos otros ejemplos), pero la forma de la tela en sí se mantuvo relativamente simple. Esta puede ser la mejor manera de usar ‘Zero Waste’, pero no lo sabremos a menos que alguien pruebe las alternativas y eso es lo que estoy haciendo. Además, los resultados de cero desperdicio solo mejorarán a medida que más personas lo hagan: Hemos tenido 150 años de diseño de prendas de estilo occidental y corte de patrones que se dirigen hacia lo que vemos y aceptamos como normal en estos días. ‘Zero waste’ fue olvidado en gran medida por la moda occidental durante los últimos 200 años, más o menos.”
De esta forma, deja en claro que la moda sin desperdicio no es un concepto nuevo, pues como menciona, el kimono, el sari, el chiton y muchos otros trajes populares tradicionales, forman parte de esta herencia en la técnica.

Kimono japonés

Chiton griego
Holly además, es coautora del libro “Zero Waste Fashion Design” con el también diseñador Timo Rissanen (@timorissanen).

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“Me di cuenta de que muchos de los textiles y las telas que se usaban eran importadas de países como Bangladesh, China e India, que carecen de regulaciones en lo que se refiere al uso de productos químicos tóxicos en los procesos de fabricación”, explicó el diseñador Timo Rissanen al portal This is Finland, como parte de la motivación que encontró para buscar otras alternativas en el diseño de moda . “Esto no sólo afecta a los trabajadores, sino también a los consumidores que los usan y, finalmente, al medio ambiente”, aseguró.

Timo Rissanen

Timo Rissanen
Argumentó además, que “casi el 15% de las telas de 200 dólares la yarda, tejidas a mano y provenientes de países como India o Italia, acabarán en la basura”. En 2011, comenzó a enseñar en la Parsons School of Design de Nueva York, convirtiéndose en el primer profesor contratado para formar, en estos dos conceptos, a la futura generación de diseñadores.
Aún falta camino por recorrer, desde el cambio de mentalidad por parte de los diseñadores hasta los consumidores. Pero lo mejor, es que cada vez más profesionales de la costura a nivel internacional, se suman a esta iniciativa sustentable, incorporando distritos patrones para obtener mejores resultados.
Fuentes consultadas:
Zero Waste in Fashion Design



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