Rick Owens Spring 2027: apocalipsis y pretensión
Las chaquetas robustas con hombreras de cuero desmontables daban la impresión que eran hornos andantes. No importa si el trasfondo distópico de Rick Owens es todo un espectáculo; para esta colección dio un salto hacia una línea pretenciosa, aunque con un trasfondo muy ecológico.
No me puedo imaginar a cualquiera vistiendo ropa techno con aires ecológicos en la vida cotidiana, a menos que se encuentre en el Palais de Tokyo. Ante el caos meteorológico que vivimos, el diseñador estadounidense ha buscado la manera de que su oscuridad prevalezca en medio de la armonía.
La tensión que generan sus pantalones tipo jaula, hechos de tubos rígidos de goma y látex, fue resultado de una colaboración con Straytukay. En sus notas de prensa, Owens explicó que la idea surgió del término de Buckminster Fuller para referirse a sistemas en los que componentes aislados, sometidos a compresión, se mantienen dentro de redes de tensión continua. “Las estructuras de tensegridad se encuentran tanto en la arquitectura como en la naturaleza; por ejemplo, en el cuerpo humano, los huesos se mantienen comprimidos mientras que los tejidos conectivos permanecen tensos”, comentó.




Sin embargo, su metáfora fue opacada por su colaboración con Adidas. Sabemos que Rick es un hombre muy fitness, y no extraña que el athleisure se colara entre las sombras. Estridente, pero refrescante, era el tracksuit negro inflable estilo Michelin. Esta versión de la “fan jakketo” —una prenda con ventiladores internos utilizada por trabajadores japoneses para combatir las altas temperaturas— fue concebida para un escenario apocalíptico, y hasta para correr un maratón, gracias a sus joggers de tiro bajo con tecnología Climacool.
Puede que sea demasiado ridículo, pero Owens intenta encontrar belleza en lo más descabellado que uno pueda imaginar. Sin embargo, resulta más convincente cuando ofrece también camisetas de tirantes que recuerdan a la lencería con cuentas de los años veinte —producidas por la maestra del caucho Matisse di Maggio—, confeccionadas en látex con ribetes aplicados a mano, así como minishorts deportivos de algodón tradicional.




Asimismo, la indumentaria fetichista combina deliberadamente con sus chaquetas safari de hombros marcados confeccionadas en crepé de seda, así como con las ajustadas y sexys chaquetas fleece en color nude y las envidiables versiones negras con hombreras. “Son símbolo de autoridad y confianza, como las de un emperador, un piloto de avión o el capitán de un crucero”, expresó Owens.
Y, en efecto, al verlas empapadas por los chorros de agua de las fuentes, te convencían de envolverte con la capa Dracu negra con capucha o con su versión de silueta triangular tipo chaleco.



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